El nacimiento de Internet ha supuesto una revolución en las comunicaciones, ya que nos permite acceder a una gran comunidad donde fluye la información, música, vídeos, juegos, etc. sin fronteras geográficas. La Red nos ha abierto muchas puertas pero también lleva asociada ciertos riesgos que debemos conocer para evitarlos.
Debemos analizar la información que encontramos en las páginas web comparandola con otras fuentes
No debemos dar nuestros datos personales ni claves, ni incluso, el correo electrónico al contactar con desconocidos en chats. Y mucho ojo al acordar citas ya que pueden desembocar en encuentros con personas y en lugares no deseados.
En Internet, al igual que en todas partes, pueden producirse timos y estafas, a menudo a modo de reclamo publicitario como algunas páginas que nos quieren hacer ricos de la noche a la mañana. Debemos estar alertas ante este tipo de publicidad engañosa.
Y a la hora de comprar por Internet debemos ser cuidadosos, pues no examinamos realmente el producto. Es importante leer bien las condiciones de compra así como las condiciones en caso de devolución. También es conveniente comprobar la seguridad de la página en la que vamos a introducir nuestros datos bancarios.
Por último, debemos saber que abusar de Internet, llevarse todo el día navegando, puede acarrear problemas de inadaptación y aislamiento social. La comunicación virtual no debe sustituir las conversaciones cara a cara, sin una pantalla de por medio.
- No creerse toda la información que encontramos en Internet.
- No dar los datos personales por Internet.
- Hay más formas y mejores de relacionarse y hacer amigos que el Chat.
- Hay riesgos de comprar a distancia sin ver realmente el producto.
- No dar datos bancarios en cualquier página.