Una alimentación no equilibrada puede provocar problemas de salud como la obesidad, por ejemplo.
Las comidas rápidas, el comer sólo un tipo de alimentos pueden aumentar el riesgo de padecer determinadas enfermedades.
Para conseguir una alimentación sana, que cubra adecuadamente nuestras necesidades, debemos combinar bien los alimentos.
La dieta mediterránea es un modelo de dieta saludable. Se caracteriza por el consumo de pasta y arroz, verduras, legumbres, abundante fruta (al menos 5 piezas al día), aceite de oliva, poca carne y mucho pescado. Además, No debemos abusar de los pre-cocinados y limitar el consumo de azucares.
Seguir la dieta mediterránea, disminuye el riesgo de padecer enfermedades coronarias, obesidad y diabetes, entre otras. De este modo, conseguirás ahorrarte problemas en el futuro.
- Dieta variada (dieta mediterránea).
- Comer 5 raciones de fruta y verdura al día.
- Consecuencias de una alimentación no equilibrada ni saludable.